La responsabilidad social de una empresa termina en donde se empiezan a afectar los intereses de los accionistas. Sobredimensionarla y pensar que va más allá de eso, es un error.
“No todo el mundo, empero, está convencido de las virtudes que se atribuyen a la responsabilidad social corporativa… Milton Friedman, ganador del premio Nobel y uno de los economistas de mayor prestigio en el mundo entero, cree que este nuevo moralismo que invade los negocios es inmoral en última instancia”.








