En ocasiones anteriores hemos hecho referencia a la importancia de orientar las estrategias comunicativas de las empresas a la construcción de relaciones con los grupos de interés. Consecuentemente, esos resultados deben ser verificados a través de una medición. Y uno de los enfoques para evaluar esta gestión es a través de la valoración de la calidad de los atributos de las relaciones (compromiso, control mutuo, satisfacción y confianza). Pero hay además otro enfoque: evaluar la aplicación de los principios que deben guiar las buenas relaciones entre una organización y sus stakeholders.












