Estos factores de temporalidad son los siguientes:
1- Actualidad: Este es el más comúnmente considerado dentro de las estrategias comunicativas. Desde la misma universidad se orienta a los comunicadores en torno a la necesidad de que los contenidos que generan respondan al criterio de hechos recientes, ya que la mayoría de las audiencias busca en un medio de comunicación información novedosa o temas de los cuales no hayan sabido antes y que consideren adicionalmente que pueden aportar a la productividad, a su esparcimiento, a su motivación, entre otros retos.
2- Oportunidad: Hablar de hechos actuales no necesariamente significa que la información esté llegando de manera oportuna a las audiencias. Puede suceder en un caso que los temas tengan esa primera característica, pero que por algún procedimiento interno o por alguna razón asociada a la manera como se producen o se distribuyen los canales de comunicación, esa información no llegue a los grupos de interés en el momento en que ellos los requieren. Muchas veces en las organizaciones se distribuyen productos comunicativos en formato impreso que implican en algunas ocasiones su entrega a través de correo físico, lo cual tiene la desventaja de que en el momento en que llegue esa información, las personas se hayan enterado de algunos de esos hechos a través de otras formas o canales de comunicación. Ello conllevaría a que se pierda el valor de oportunidad de ese medio específico.
3- Novedad: Un tema novedoso nos remite a algo que las personas no conocen. Un tema de actualidad casi siempre será novedoso, pero un tema novedoso no necesariamente será de actualidad. Una compañía puede hablar de la historia de la organización, sobre cosas que han sucedido hace cinco, diez o quince años en la vida de una empresa que pueden tener un valor significativo e importante siempre y cuando le den una presentación diferente o un tratamiento o enfoque que lo haga atractivo e interesante para las audiencias.
4- Frecuencia o periodicidad: Este factor está asociado al tiempo que transcurre entre la generación de un producto comunicativo y su siguiente edición. Esa frecuencia puede ser diaria, semanal, quincenal, semestral o anual; lo más importante que hay que tener en cuenta es que ella responda a las necesidades de información de los grupos de interés. La mayor frecuencia obliga a modificar los enfoques o el tratamiento de la información. Ya la actualidad no será una ventaja de dicho medio, sino la novedad.
5- Disponibilidad de tiempo: Este es el único factor que no es controlado directamente por los equipos de comunicación de la organización. Está asociado directamente a las condiciones, a los hábitos y a las prácticas de consumo de medios que tienen las audiencias. La disponibilidad de tiempo está influenciada por la carga de trabajo de las personas, y por el volumen de información que reciben. A mayor carga de trabajo y a mayor cantidad de información, menor será la disponibilidad de tiempo para consumir la información de los medios corporativos.
Hágase la pregunta: ¿Qué tanta disponibilidad de tiempo tienen las audiencias de sus medios para consumir la información que usted está divulgando?
En este sentido, es posible que usted tenga control de cuatro de las cinco variables anteriores. Pero, ¿cómo asegurar que las personas tengas más tiempo para leer un boletín o para escuchar un programa radial, o para ver el magazín de televisión de su compañía? Allí puede perderse gran parte del esfuerzo que usted está realizando.
El tiempo: cinco factores que inciden en la acogida de sus canales de comunicación
- Medición de la Comunicación








