Mentira 1: Estamos midiendo la gestión de prensa
Pero la verdad es que solo están monitoreando. Katie aduce que las empresas se mienten a sí mismas cuando muestran un reporte en el que además de una lista de registros publicados o divulgados, hacen un conteo de las notas. Eso se llama MONITOREO o SEGUIMIENTO. Pero NO es medición. “Para hacer medición hay que tener metas, indicadores, referencia y una línea de tiempo. Usted tiene que construirlos en su plan, y no sólo añadirlos al final de su ejecución. La medición real tiene que ver también con hacer algo con los resultados”. Aquí agrego: es poco lo que puede decidirse con un informe donde usted solo tiene datos de la cantidad de información que publicó y del valor de equivalencia publicitaria de esos registros. A propósito, mantener este último dato, sigue siendo uno de los pecados técnicos más frecuentes de las empresas en el mundo.
Mentira 2: Estamos midiendo compromiso en las redes sociales
Pero la verdad es que solo están contando seguidores. Contar el número de personas a las que les gusta lo que usted publica en Facebook, o la cantidad de seguidores que tiene en cualquiera de las redes sociales no está hablando para nada del vínculo emocional que usted está construyendo con los navegantes de la red. Ni siquiera contando cuántas personas vieron su último video en Youtube. Compromiso, dice Katie, implica lograr que esa persona haga algo más que simplemente ver lo que usted publicó en algún lugar de internet. Esto es: generar un comportamiento, que puede ser hacer un comentario (entre más positivo, mucho mejor), difundir lo que hace la empresa por su propia cuenta, calificar lo que la compañía escribe o divulga, iniciar o participar de una conversación, o iniciar una transacción con la empresa (algunos ejemplos de lo que puede ser el compromiso). Pero, usted realmente mide cuando hace un monitoreo continuo de estas interacciones y logra desarrollar un plan de mejora a partir de sus resultados.
Mentira 3: Estamos midiendo lo que necesitamos
Pero la verdad es que está midiendo lo que es más conveniente o práctico. Muchas empresas se embarcan en procesos de medición eludiendo de manera irresponsable la evaluación de aquello que realmente interesa y le agrega valor a la organización. Es más conveniente contar la cantidad de notas publicadas en medios, porque es más fácil publicar más boletines o hacer más ruedas de prensa para lograr mayor cobertura en el tiempo. Es más conveniente evaluar los medios internos y la percepción que se tiene de los mismos, porque es más fácil cambiar los contenidos o el diseño de una publicación. Lo realmente necesario es indagar por la función que cumplen esos medios. ¿Qué están transformando en la empresa? ¿De qué manera están modificando actitudes, comportamientos, opiniones o creencias sobre la organización? ¿De qué manera están ayudando a fortalecer la reputación de la empresa y sus relaciones con los grupos de interés?
Éstas son solo algunas de las mentiras piadosas que hoy todavía se plantean en algunos equipos de comunicación. Ojalá sirvan de reflexión y guía para encontrar nuevos caminos que permitan optimizar la medición de la comunicación corporativa.
Las mentiras de la medición
- Medición de la Comunicación








