AMEC define el ROI (Retorno de la inversión por sus siglas en inglés) como una medida financiera que solo debería ser usada por la comunicación y las relaciones públicas cuando pueda ser probado que el dinero invertido en el proceso, ha generado unos ingresos o ahorros en términos también financieros. Aunque hay otras líneas de pensamiento que abren la puerta a considerar que el ROI puede ser medido en términos no financieros, AMEC enfatiza este aspecto.
Cuando se habla de métricas no financieras, se hace referencia sobre todo a los activos intangibles de la organización (relaciones, retención de empleados, recomendación de marca, satisfacción de clientes, compromiso, reputación) y otras que demuestren comportamientos específicos asumidos por las audiencias.








