Planificar, Monitorear y Evaluar son las palabras clave que un comunicador debe manejar.
Cuando se habla de medición y evaluación de la comunicación corporativa, hay que mirar integralmente su significado y alcance. Paul Nobles, uno de los gurúes mundiales en este campo, sostiene que TODO se trata fundamentalmente de INVESTIGAR. Y que esa investigación tiene tres alcances:
- Investigamos para planificar la comunicación, haciendo un análisis situacional que permita identificar en qué estado se encuentra el proceso, cuál es su línea de base, cuáles son sus fortalezas en términos de proceso e impactos.
- Investigamos cuando monitoreamos los avances del proceso, escaneando los cambios que se estén generando tanto en los productos comunicativos que elabora la empresa, como cambios preliminares en actitudes o comportamientos de los grupos de interés.
- Investigamos cuando evaluamos el impacto que el plan ha tenido entre las audiencias, midiendo los cambios que las acciones desarrolladas han generado en los grupos de interés de la empresa.
-
En los tres casos se utilizan las herramientas tradicionales de investigación, ahora reforzadas más con los refuerzos tecnológicos que emergen de internet y las redes sociales. En los tres casos se recurre a indicadores clave de desempeño (KPI) que ayudan a dimensionar el estado del proceso y los resultados obtenidos.








