Uno de los aspectos de los que hay que cuidarse cuando se hace análisis de medios masivos tradicionales, es la confusión que puede generarse entre los lectores reales y potenciales de un medio.
Aun cuando son tradicionales ya los estudios de seguimiento de audiencia (ejemplo EGM en Colombia y otros países de Latinoamérica), éstos reflejan el promedio general de las audiencias de un medio pero no los lectores reales.
Esas cifras son muchas veces utilizadas por algunos analistas para deducir cuántos lectores leyeron una noticia sobre su empresa en un periódico. Pero el dato es equivocado. Técnicamente se utiliza el término OPORTUNIDADES POR VER para referirse a los posibles lectores que pudo haber tenido el medio y por ende la noticia que allí fue publicada.
Pero hay que aumentar el desencanto: recuerde que ninguna persona lee el 100% de un periódico. Recuerde también que muchos pudieron haber leído el titular pero no incluyeron la noticia completa. Y que incluso quienes leyeron todo el registro, pudieron no entenderlo o no estar de acuerdo con su contenido.
Así que hay mucha distancia entre el millón de lectores potenciales de un periódico (un millón de oportunidades por ver) y aquellos en los que finalmente se generó el impacto deseado.








