Si bien los outcomes son el propósito central de la medición pues en ellos radica la verdadera eficacia del proceso comunicativo, no podemos olvidar los outputs, aquellos resultados intermedios que se obtienen de los productos que el área genera.

Esos outputs hacen parte de las mediciones tradicionales que las áreas efectúan: saber qué pasa con sus medios corporativos, qué noticias acogen los medios masivos, qué cualidades tienen los canales comunicativos, cuántas personas los siguen o dan clic en los vínculos, o comparten la información publicada en una red social.
Son indicadores que no hablan de los impactos del proceso, pero que igual permiten establecer qué tanto están ayudando o no a la consecución de los objetivos estratégicos de la comunicación en la empresa.








