Aun cuando se reconoce como una prioridad, la mayoría de los procesos de medición de la comunicación que hoy se hace en las organizaciones de todo el mundo, siguen enfocándose en los OUTPUTS, es decir, en las actividades que hace el área de comunicación, pero mucho menos en los OUTCOMES, es decir, en los impactos que la comunicación está generando.

Hay mucha menos medición sobre el efecto del proceso en los resultados del negocio.
Por eso vale la pena recordar de qué trata la medición de los OUTCOMES: “Algo que ha sucedido como resultado de una campaña o estrategia comunicativa. En comunicación y relaciones públicas esto podría típicamente ser definido como cambios en conocimiento, conciencia, actitudes, opiniones, comportamientos o reputación”.








