Un error que se comete durante el proceso de medición es desarrollarlo sin tener claridad sobre el valor de los datos que potencialmente se generarán.
¿Servirán para tomar decisiones? Pero lo más importante: ¿Permitirá a la empresa, y no solo al departamento de comunicación, tomar decisiones estratégicas?
Sea que la medición esté analizando las relaciones con los grupos de interés, la reputación, la alineación de los colaboradores, o propiciando alineación entre empleados, comunidad o distribuidores con la propia organización, de allí debe salir información que permita DECIDIR o intervenir tanto en la estrategia comunicativa como en la estrategia de empresa.
Si las mediciones que usted realiza solo le sirven al equipo de comunicación de su empresa, tenga el convencimiento de que sigue siendo un comunicador más táctico que estratégico.








