¿Qué sabemos hoy de este nuevo reto de medición?
Este es un reto que todavía no tiene respuestas precisas, de la misma manera como aún no se resuelve el reto de medir el impacto de las redes sociales. Y es precisamente porque son aún muchas las preguntas que tienen que ser resueltas. Es claro que los teléfonos celulares tienen un formato y estructura específicas que los hace que sean considerados también para retos específicos. Pero ¿cuáles son ellos? ¿Qué función deben o pueden cumplir dentro del andamiaje comunicativo? Otra de las preguntas que empieza a tener respuesta es el cómo se debe escribir para celular. También está por resolver si los móviles cumplen un propósito independiente o son un refuerzo para otros canales. Se debate incluso si ellos son una herramienta orientada fundamentalmente a la comunicación productiva que a la comunicación motivacional. Mientras esas preguntas no se resuelvan con claridad, no podemos avanzar mucho en el reto de establecer cómo medir el impacto de esta nueva tendencia en comunicación.








