En la anterior publicación avanzamos en la presentación de seis de las 10 claves de la claridad organizacional con base en el estudio Organizational Clarity del Institute for Public Relations.
Estas son las cuatro claves finales:
7. Los primeros conectados deben ser los líderes: La cabeza de la organización y sus líderes deben ser siempre los primeros alineados. Son ellos los primeros que deben manifestar su identificación y respaldo a la estrategia. No estar convencidos de ella significa tener líderes que no comunicarán de manera consistente y frecuente la estrategia, ni se ocuparán de contar historias de manera creativa. Eso sí, un discurso totalmente institucional no ayudará tanto como mensajes basados en hechos, crónicas, historias de vida, anécdotas que logren inspirar a los colaboradores a asumir actitudes y comportamientos deseados por la estrategia.
8. El comportamiento de la organización marca la pauta: Aunque el comportamiento de la empresa es el comportamiento de sus propios empleados, cuando se hace referencia a ese aspecto, se asocia inicialmente con los patrones de conducta de quienes la lideran. Ese comportamiento cotidiano es fundamental para guiar a los demás colaboradores en torno a una pregunta central: cómo conectar el trabajo con la visión de la empresa y el mercado. Recuerde que ellos a menudo están inundados de información y en ese entorno visualizarán más fácilmente aquellas cosas que sean más verificables.
9. Entender el mercado: Coloque a los empleados en el vértice de su negocio y para ello requiere que ellos entiendan el mercado. De lo contrario no estarán altamente interesados en el direccionamiento de la compañía. Hablar de clientes, competidores, tendencias, buenas e inadecuadas prácticas de otros actores, será un buen inicio. Más eficaz podrá hacer si lo hace dialogando con ellos, pidiendo su opinión y comentarios sobre lo que hacen otros actores del mercado. Es la manera de lograr además que su voz sea oída por el sistema corporativo.
10. Resolver la pregunta central -¿Cómo voy yo ahí?: Todo esfuerzo quedará limitado si la organización no le ayuda a resolver al empleado la inquietud sobre cómo él puede ayudar desde su cargo a respaldar esa estrategia. Tenga presente que ese es un mensaje, si se quiere, personalizado. Pero además, que debe ser construido de manera participativa y con la ayuda de los propios colaboradores. No es tampoco un mensaje que se irradie desde los medios corporativos. Son los líderes, jefes de equipo, mandos medios de gerencia, los que deben liderar la resolución de la pregunta y dejarla resuelta sin ambigüedades. En un primer momento, no todos tendrán la facilidad de conectar lo que hacen con la estrategia y el mercado. Otros la tendrán más fácil. El rol del líder se vuelve por tanto esencial para lograr que todos estén al mismo nivel y avancen al mismo ritmo.
Las diez claves de la claridad organizacional (Parte I)








