Estocolmo, Melbourne y ahora Madrid nos han dejado enseñanzas y reflexiones importantes sobre el futuro de la comunicación corporativa. ¿Cuáles son?
Pasadas algunas semanas del VIII Foro Mundial de Comunicación y Relaciones públicas celebrado en Madrid, bien vale la pena hacer una reflexión sobre los efectos más importantes de la declaración final del evento:
1. Las relaciones públicas y la gestión de la comunicación deben aspirar a un fin social, servir a la cohesión social, con el objetivo de unir a las comunidades: como comunicadores, debemos pensar cada vez más qué tanto estamos propiciando, desde la comunicación, la integración y cohesión social. ¿Qué tan válidos, por ejemplo, son hoy los discursos de muchos de nuestros gobernantes que apuestan a dividir antes que unir? ¿A resaltar las diferencias antes que los puntos de encuentro? Si lo miramos en el contexto interno de las organizaciones, también hay que entender que las diferencias y desacuerdos existen, y que ellos son necesarios para la buena marcha de una organización. Es una manera de servir a la sociedad y no solo a los intereses de la empresa. Basta mirar el caso colombiano, un país que en este momento negocia la solución del conflicto armado con un grupo guerrillero. ¿Cuál debe ser el papel de los comunicadores corporativos en el momento en que se firmen los acuerdos y se desmovilicen los integrantes de las FARC y el ELN?
2. Deben propiciar la integración social mediante la escucha, la identificación de las agendas, la creación de narrativas compartidas y lugares seguros para el diálogo en torno a los desafíos sociales: Cada vez se vuelve más importante y necesario que los comunicadores corporativos asuman que su reto es traer la voz de los grupos de interés a la organización, conocer qué les ocupa y preocupa, y generar los espacios de diálogo que permitan fortalecer los vínculos entre las partes.
Hace falta aún recorrer un camino importante antes de que este giro se de a plenitud: todavía hay corrientes de pensamiento en las empresas en las que la comunicación se entiende como algo básicamente unidireccional, en las que lo importante y fundamental es hacer llegar un mensaje, en donde no se considera necesario dialogar y abrirse a la opinión de otras personas. De allí que nuestro liderazgo será altamente relevante para que ese reto se pueda asumir, con colaboración y participación de universidades, organizaciones gremiales en PR y comunicación, y por supuesto con la convicción de la alta gerencia.








