El uso del rumor en las campañas comunicativas tiene tanto de largo como de ancho. Hay toda una serie de debates éticos alrededor de la rumorología. Internet ha “permitido” además que un rumor, incluso cuando es falso, pueda perdurar por largo tiempo en la red, a riesgo de convertirse incluso en algo permanente. He aquí algunos aspectos que deben ser tenidos en cuenta cuando se habla de rumor. Ellos están orientados, sobre todo, a determinar cuáles son las variables que pueden influir en la credibilidad y propagación de un rumor. Ojo: no son los únicos.
• Los prejuicios: Una actitud previa favorable o desfavorable hacia una persona u organización puede contribuir a que un rumor sea o no creíble. Si el promedio de los colombianos tiene una percepción negativa sobre el Presidente de Venezuela Hugo Chávez, cualquier cosa que esté asociada a él, podrá traspasar ese rechazo. Si alguien dice que un candidato presidencial determinado tiene inclinaciones, afecto o admiración por Chávez, el prejuicio hacia el mandatario venezolano podría extenderse a él también. Esa es la razón por la cual estos rumores se han divulgado en la actual campaña política colombiana.
• La confusión: El contenido de los mensajes es un factor que incide en la construcción de los rumores. La falta de claridad y precisión en el discurso contribuye a que se generen rumores. Cuando una persona quiere argumentar algo y no logra concretar sus ideas, sus interlocutores, o sus detractores, fácilmente pueden hacer interpretaciones erróneas de lo que intentaba comunicar, las cuales pueden ir en ocasiones en contravía de los intereses del emisor del mensaje. En una campaña política, ser ambiguo en el mensaje o cambiar de opinión repetidamente frente a un mismo hecho, puede generar esa confusión. En la campaña presidencial colombiana, uno de los candidatos opcionados ha debido hacer repetidas aclaraciones sobre hechos que han generado rumores: ¿Es o no es ateo?¿Admira o no admira al Presidente Chávez?¿Extraditaría o no extraditaría al Presidente Uribe? La naturalidad y espontaneidad de este candidato en particular, han sido dinamizadores de rumores que se han extendido en la red y que de manera coloquial comentan las personas, los taxistas en la calle. Hoy, todavía, muchas personas no tienen clara la posición de este aspirante presidencial frente a estos temas.
• El pasado no resuelto: La historia no olvida y el presente siempre recuerda lo que hicieron las personas antes de… Los rumores aparecen cuando en ese pasado hay hechos que no fueron lo suficientemente aclarados y explicados, y todavía a la gente le queda la idea de que allí hay vacíos de información. Si ese pasado resulta determinante en las decisiones que deben tomar las personas en el presente, se generarán rumores que buscarán deslegitimar a su protagonista, o simplemente darle una respuesta aterrizada a lo que realmente pasó. En una campaña política es fácil encontrar este tipo de situaciones que rápidamente generan comentarios y rumores que no se resuelven. ¿Cuál fue la vinculación de un aspirante presidencial al caso de los mal llamados Falsos positivos? ¿Alguna política en particular promovida por el gobierno motivó o inspiró esa situación? Cuando las preguntas no se resuelven, no solo surge y se propagan rumores, sino que también se debilita la credibilidad de los actores involucrados.
• Intereses particulares: Hay propagadores de rumores que actúan con plena conciencia de lo que están transmitiendo y de la función que están cumpliendo. Responden a intereses particulares. Desprestigiar a alguien. Atraer a alguien. Alimentar pasiones alrededor de un producto o persona. Sembrar dudas. Estos propagadores profesionales muchas veces son conscientes de que lo que están divulgando es falso, o al menos no tienen la certeza de que sea verdad.
• La amenaza: “Cuando se avecina una amenaza u ocurre un acontecimiento terrible, los rumores son inevitables”, dice Cass Sunstein en su libro Rumorología. “Los acontecimientos terribles producen agravios y cuando la gente está agraviada, es susceptible de aceptar rumores que justifiquen sus estados emocionales”, agrega el autor. Uno de los candidatos presidenciales en Colombia apostó en la primera parte de su campaña a despertar miedo entre los electores, sugiriendo una crisis en diferentes niveles si él no era el elegido. Desempleo e inseguridad aparecían en sus mensajes como los principales efectos dañinos de cualquier decisión que no lo beneficiara a él. En un escenario de esta naturaleza, “querrán echarle la culpa a alguien”. Así es más fácil entonces difundir rumores: Un candidato quiere cerrar el SENA, otro quiere entregarle el país a las FARC, otro se lo entregaría al Presidente Chávez, etc. La amenaza latente comunicada hace que se genere temor, y el temor acrecienta el grado de credibilidad de la gente frente a mensajes que refuerzan sus prejuicios.
• El hecho negativo: La velocidad de propagación de un rumor y su cobertura son directamente proporcionales al tono del mismo: si es favorable o beneficioso para algo o aguien, será más lento; pero si es negativo y perjudica, su velocidad aumentará. En una campaña política no se divulgan rumores para aumentar el prestigio de un candidato. Todos, o su gran mayoría, se orientan a socavar su reputación. ¿Por qué es importante regar el rumor (entendido como información no confirmada) de que un candidato es ateo? Porque estamos en una sociedad fundada en valores religiosos, que aunque constitucionalmente ya no privilegia el catolicismo, sigue dándole a la Iglesia católica un papel preponderante en la sociedad. No son los evangélicos ni los cristianos ni los protestantes los que aparecen en los medios de comunicación pronunciándose sobre diferentes temas. Son los católicos. Lo negativo aumenta el valor informativo de lo divulgado, porque se supone que ha tratado de guardarse con alguna clase de sigilo o reserva.
En las seis variables mencionadas, se requieren dos acciones: dar una respuesta que desmienta el rumor (si realmente hay lugar a ello) en un contexto en el que el vocero de esa respuesta sea creíble. ¿Por qué no se han desmentido todos esos rumores? Porque en algunos casos el nivel de prejuicio es mayor que el nivel de credibilidad del vocero. Porque en otros casos la credibilidad del vocero está deslegitimada o no se da una respuesta contundente, o no se acepta una responsabilidad o un error frente al tema.








