Uno de los muchos aspectos en que han hecho énfasis los acuerdos de Estocolmo aprobados recientemente, es en la necesidad de que el CCO (Chief Communication Officer) haga parte de aquello que se ha denominado genéricamente como la Coalición dominante de la organización.
El concepto ha sido utilizado por muchos autores en el campo de las relaciones públicas. En una investigación adelantada por Robert Pritchard, el concepto fue definido como “el grupo informal (o formal) de individuos que influye en cómo funciona una organización, cómo responde al momento de una crisis, y cómo se toman decisiones sobre políticas y procedimientos”.
Lo anterior significa, en primera instancia, que el comunicador debe ser un actor que se relacione y participe de estos espacios. ¿Por qué habla de grupos informales? Porque eventualmente una organización discute en ambientes informales las temáticas sobre las cuales se toman algunas decisiones. Incluso, puede que los temas sean debatidos primero en grupos informales, antes de ser discutidos en espacios formales como los comités directivos o las Juntas administradoras de la empresa.
La pregunta fundamental es: ¿Qué requiere un CCO para hacer parte de dicha coalición dominante? El investigador da sus recomendaciones, algunas de las cuales han sido recogidas por Táctica & Estrategia:
- Debe tener PODER: En esencia, esta cualidad es definida como la habilidad de conseguir que las cosas se hagan, de modo tal que mediante el ejercicio de ese poder se generen acciones para impactar percepciones, actitudes, creencias, opiniones, decisiones, declaraciones y comportamientos de los demás. No obstante, el despliegue de poder del Comunicador dependerá a su vez de que cuente con:
- Poder estructural: Es el que da el nivel jerárquico que tiene el Comunicador dentro de la organización. ¿Esta dependencia aparece visible y clara dentro del organigrama de la empresa? ¿Está en el organigrama de primer o segundo nivel? Si no aparece en el organigrama, ¿al menos es visible dentro de los procesos de la compañía?
- Poder intrínseco: Es el que resulta del la manera como el CCO proyecte personalidad, asociado muchas veces al nivel de compromiso que demuestre hacia la organización.
- Poder de la experticia: Se refleja en la capacidad de hacer frente a acontecimientos imprevistos y contribuir al éxito, demostrando con ello que hay un cúmulo de experiencias que le ayuda a analizar, plantear y desplegar soluciones a los retos comunicativos de la organización.
- Poder del prestigio: Es un acumulado de muchas variables, donde se combinan su propia reputación, la trayectoria, los logros obtenidos tanto dentro de la empresa como fuera de ella, los vínculos externos y las relaciones que haya construido con uno o varios de los representantes de los principales grupos de interés de la compañía, y que se muestre como un profesional habitualmente bien informado sobre la compañía, lo que pasa en su entorno y sobre aquellas situaciones que pueden impactar positiva o negativamente el desempeño de la organización.
- Debe tener LIDERAZGO: En este caso, está asociado a la capacidad de influir y persuadir a los demás miembros de la coalición dominante. ¿Qué tan influyente es el Comunicador en su organización? ¿Se tiene en cuenta o se busca siempre su punto de vista, incluso para analizar temáticas que no están estrictamente ligadas a la gestión comunicativa? Este liderazgo depende a su vez de:
- Autoridad: El liderazgo asociado a la Autoridad es el resultado de poseer el conocimiento que se necesita para analizar los temas corporativos. El Comunicador habla con autoridad cuando sabe relacionar el hecho corporativo con la teoría comunicativa, y como resultado de ello, analiza adecuadamente la temática y puede proponer soluciones coherentes con las necesidades de la organización. No significa que sea un teórico o intelectual de la comunicación, pues debe tener obviamente la habilidad para que sea comprendido por los demás integrantes de la coalición.
- Credibilidad: Como resultado de lo anterior, es una persona que ha construido un perfil de credibilidad importante, fundamentado en la eficacia y eficiencia de las soluciones o propuestas que anteriormente haya hecho en la organización
- Humildad: No obstante, a pesar de su capacidad y conocimiento, este CCO tiene la habilidad para reconocer que no sabe, y que puede aprender de los demás integrantes de la coalición. La soberbia y la vanidad intelectual nunca serán características acogidas por las personas que toman decisiones en la organización.
- Aparente timidez: El comunicador no busca plantear desde el primer instante su punto de vista. Se proyecta como alguien que prefiere escuchar y analizar, esperar y opinar. No impacta desde la beligerancia comunicativa sino desde la prudencia argumentada.
- Audacia: Para ser parte de la coalición, el CCO deberá encontrar maneras y alternativas para innovar y dar nuevas soluciones no probadas, fundamentadas desde su formación y desde su experiencia. Siempre se requerirá de audacia cuando la organización enfrenta situaciones inesperadas.
- Terquedad: Esta última habilidad le permitirá insistir en sus argumentos, en un entorno adverso en el que TODOS los demás integrantes de la coalición saben y entienden de comunicación. Estas otras personas podrán mirar en algún momento la comunicación como un instrumento al servicio de las necesidades de difusión y no como un proceso constructor de vínculos y relaciones con los grupos de interés.
- Cuando logra pertenecer a la coalición dominante de la organización, podrá usted influir en la organización para que sea usted un partícipe del direccionamiento estratégico de la organización, no solo para posicionar la empresa, sino también para ayudar a construir el posicionamiento; no solo para desarrollar canales y difundir mensajes, sino también para ayudar a construir vínculos y relaciones con los grupos de interés; y no solo para modificar las percepciones y creencias de los grupos de interés, sino también para ayudar a modificar la realidad de la compañía.
Son dos grandes cualidades, que entre ellas consolidan diez atributos.
Haga una revisión de cada uno de ellos. ¿Es usted parte en este momento de la coalición dominante de su compañía?








