Muchas organizaciones del Estado toman decisiones en materia comunicacional sobre consideraciones políticas antes que con argumentos técnicos. La experiencia la vivió Sandra, una estudiante en práctica de noveno semestre.
Raúl Giraldo se sentó en su amplio sillón de la oficina de la Dirección de Comunicación de la alcaldía de Serralanía, una ciudad capital de más de 2 millones de habitantes que desde hace un mes y medio había posesionado a Felipe Osorio como su alcalde popular. Frente a él tenía a Sandra, una estudiante de comunicación social que en su noveno semestre había tomado la decisión de hacer práctica universitaria en la entidad estatal. Los dos acababan de terminar una reunión con la agencia publicitaria COSMOS DRV, celebrada para mirar las propuestas que la firma tenía para posicionar al nuevo mandatario entre sus conciudadanos.








