Esta vez con solo seis candidatos, y analizando solamente lo que se dijo y la manera como se dijo, Rafael Pardo se proyectó como el candidato con mayor despliegue de fortalezas en el debate presidencial. Antanas Mockus apareció con la tranquilidad y seguridad necesarias para mostrarse como estadista. Juan Manuel Santos, el gran perdedor de la noche, se aseguró que al menos a título personal, ni Rafael Pardo ni Noemí Sanín voten por él en una hipotética segunda vuelta. El análisis tiene un foco más comunicativo que político. No es, por lo tanto, un análisis de la viabilidad de las propuestas y planteamientos hechos por varios de los candidatos.
1. El debate: Perdió porque en su esencia, sigue sin ser un debate. Ganó porque lo salvaron los intercambios entre Santos y dos de sus contendores (Sanín y Pardo). Perdió porque sus
2. Los periodistas: Siguen siendo perdedores. Mejores preguntas hubo de los expertos e invitados que de los periodistas. Perdió sobre todo Darío Arizmendi por preguntas confusas, y por desconocer que algunas cosas no necesitan ser discutidas en el Congreso de la República.
3. Rafael Pardo: Ganó porque también se le vio coherente y claro en la explicación de sus postulados. Ganó porque fue el único de los candidatos que mencionó a su vicepresidente en la invitación a votar, cuando a los demás se les olvidó incluir a su fórmula en la carrera por la Presidencia. Ganó porque se mostró sensible en la pregunta personal que le formuló a Santos en torno a si éste creía o no que él, en algún momento, había buscado alianzas con las FARC para desestabilizar el gobierno de Uribe. Ganó (aunque ya no podemos pedir que no sea así) porque despertó mayor entusiasmo con lo que dijo y la manera como lo dijo.
4. Antanas Mockus: Ganó porque fue concreto y directo en respuestas retadoras como lo que haría en su primer día de gobierno, la posición que asumiría frente a un eventual ataque a Venezuela o su férrea posición frente al respeto a la ley. Ganó porque fue el candidato más solicitado por los demás candidatos (a él quisieron preguntarle Vargas, Santos y Petro). Ganó porque fue el único que mereció reconocimientos directos o indirectos de algunos de sus rivales (Noemí y Vargas). Ganó porque en las cuatro primeras rondas fue siempre el primer candidato al que se le preguntó y supo hacerlo sin miedo escénico. Ganó porque, al lado de Petro, fue el único candidato que recurrió a la ley para explicar su comportamiento frente al hipotético ataque a Venezuela en busca de algún líder guerrillero. Ganó porque tuvo claridad para plantear una posición que no es fácil presentar ante los familiares de los secuestrados: nada se negocia cuando hay un secuestro de por medio. Ganó porque sigue siendo él, sin pretender asumir discursos adaptados o respuestas preconcebidas. Perdió porque desaprovechó la oportunidad de explicar algo en lo que es experto, cuando Santos le dijo que explicara su propuesta para volver más interesante la formación técnica en Colombia, y él se desgastó explicando cómo funcionaba este aspecto en Alemania, sin dar una respuesta. Perdió por no recordar cuál fue su posición frente al bombardeo de territorio ecuatoriano cuando se dio de baja al guerrillero Raúl Reyes. Perdió porque quería contextualizar demasiado en algunas preguntas. Perdió porque se enredó explicando su posición frente a la adjudicación de un tercer canal de televisión en un contexto en el que su vicepresidente tuviese intereses.
5. Germán Vargas: Ganó porque fortaleció la idea de ser uno de los pocos candidatos que tiene un programa de gobierno serio y claro frente a diferentes temáticas, como lo demostró cuando explicó su política tributaria. Ganó por tener posturas concretas frente a la politiquería y la corrupción y frente a los falsos positivos. Perdió por utilizar un tono ventijuliero en gran parte de su exposición. Perdió porque descartó una incursión a Venezuela pero no por respeto a la ley sino por temor al poderío armado del vecino país. Perdió porque su mano derecha se convierte en un martillo que lastima todo el tiempo el atril en el que se encuentra mientras los televidentes se imaginan el TAS TAS de los repetidos golpes. Perdió porque se enredó explicando cuáles equipos de alto desempeño había liderado y en qué casos, para hablar más bien de cuál sería su futuro gabinete presidencial.
6. Juan Manuel Santos: Ganó porque pudiendo hacer la pregunta especializada en temas económicos, escogió a Mockus para indagarlo sobre educación. Perdió porque aunque quiso mostrarse menos arrogante que en el debate anterior, no pudo aceptar con humildad cuáles eran las debilidades que tenía como líder. Ganó porque pudo pasar del sádico tecnócrata que indagó a Noemí por la enfermedad holandesa a cordial ciudadano en la pregunta a Mockus sobre educación. Perdió porque aún después de las excusas públicas del gobierno colombiano, Santos sigue defendiendo la tesis de que los terroristas hay que perseguirlos donde quiera que estén. Perdió porque no logró salir avante de los cuestionamientos de Pardo y Sanín, enredándose para no explicar si creía o no que en su momento Pardo tenía alianzas con las FARC, y sorprendido totalmente cuando Sanín le reveló datos de sus acuerdos burocráticos con el Director del SENA. Perdió porque fueron muchas las ocasiones en las que no respondió lo que se le preguntaba. Perdió porque es el candidato más fabricado de todos, con respuestas preconcebidas que buscan no responder lo que se le pregunta y por el contrario, decir lo que a él le interesa. Perdió porque si Sanín y Pardo son coherentes, no adherirán a él en la segunda vuelta. Perdió porque nuevamente se ve a gatas hablando de temas diferentes a la macroeconomía o al orden público, y así se evidenció cuando tuvo que analizar el tratamiento a la problemática social de los desplazados. Perdió porque tampoco pudo o quiso tomar una posición firme ante qué es primero: la libertad o el orden. Pero su gran derrota estuvo en la manera como respondió al cuestionamiento de Noemí: prefirió negarlo a aceptar que sí se había reunido con el Director del SENA para ofrecerle el Ministerio de defensa en un eventual gobierno suyo, algo que así presentado, no tiene absolutamente nada de ilegal. Perdió porque a lo largo del debate aparecieron muchas situaciones críticas que lo involucraban a él directa o indirectamente: los falsos positivos, las chuzadas, el reparto burocrático, la adjudicación del tercer canal de televisión.
7. Gustavo Petro: Ganó porque la pregunta más difícil que se le hizo (sus vínculos con las FARC) la resolvió con suficiencia dejando claro que sólo había que mirar la Constitución colombiana, que él había ayudado a redactar, para detectar las enormes diferencias con la Constitución venezolana. Ganó porque sigue siendo claro y sobrio en sus planteamientos. Ganó porque esa claridad la demostró cuando explicó qué haría para resolver el conflicto con Venezuela y en particular el apoyo de ese país a grupos guerrilleros. Ganó porque en la intervención libre que hicieron todos los candidatos, fue el que mejor explicó el sentido y las acciones de su gobierno. Perdió porque quiso diferenciarse y evidenciar las debilidades de Mockus sin lograrlo. Perdió porque por tratar de mostrarse como un hombre coherente y equilibrado, sigue sin despertar entusiasmo en su manera de hablar.
8. Noemí Sanín: Ganó porque tuvo la humanidad de admitir que renunciaría si de ello dependiera la vida de su hija. Ganó por denunciar las componendas de Juan Manuel Santos con el director del SENA, pero perdió porque sacrificó la confidencialidad de una reunión para armar tremendo escándalo. Ganó porque, en las circunstancias actuales, no era fácil reconocer públicamente que le gustaban algunas características del perfil de Antanas Mockus. Ganó porque le dio el momento más entusiasta a un debate que por momentos aparecía aburridor. Perdió porque su exceso de entusiasmo se ve a veces fingido e incoherente.








