• Diagnóstico: Es un proceso de comparación entre dos situaciones (Arizabaleta, 2004): “la presente, que hemos llegado a conocer mediante la indagación, y otra ya definida y supuestamente conocida que nos sirve de pauta o modelo. El saldo de esta comparación o contraste es lo que llamamos diagnóstico”. El foco del diagnóstico, tal como se infiere de esta definición, está en la identificación y análisis de los elementos que caracterizan la situación actual de la comunicación tanto interna como externa en un momento dado.
• Auditoría: Una auditoría de comunicación es un “método de diagnóstico del funcionamiento comunicacional de la empresa” (Garrido, 2004), el cual tiene por objeto “la indagación y reconocimiento de los procesos integrados de comunicación que ocurren en la organización al momento de actuar sobre ella, lo que desde un ángulo general, ocurre desde la perspectiva de su reconocimiento, análisis de gestión y procesos de planeación”. Para otros autores, auditar las comunicaciones es “investigar una actividad de la empresa, la comunicacional”, que busca explicar aquello en lo que se ha especializado (Costa, Imagen corporativa en el siglo XXI, 2001). También se ha definido como la valoración de todo el programa comunicacional de la organización (Wilcox, Autt, Agee, & Cameron, 2001), lo cual debe implicar el análisis de las actividades de comunicación, a través del estudio de sus productos y de entrevistas informales a los stakeholders de la empresa. Con un enfoque similar, también se ha definido como un procedimiento cuyo objetivo es “revelar el estado de las comunicaciones de una institución a partir de la identificación y sistematización de las distintas variables de comunicación institucional”, aplicando para ello una dimensión diagnóstica y una dimensión correctiva (Etkin, 2008).
• Evaluación: Diversos autores utilizan indistintamente los conceptos “investigación de evaluación” y “evaluación” para referirse a “la aplicación sistemática de procedimientos de investigación de las ciencias sociales para evaluar la conceptualización, diseño, implantación y utilidad de los programas de intervención social” (Cuttlip & Center, 2001). El concepto de investigación también ha sido utilizado por Grunig, distinguiendo entre investigación formativa, como aquella orientada a reunir los datos e información necesaria para formular el plan de comunicación o relaciones públicas, y la investigación evaluativa, enfocada a la evaluación de los resultados del plan ejecutado.
Tal como se advierte en la revisión de estos tres conceptos, a la luz de lo que respetados autores del campo de la comunicación han significado, es posible pensar en un momento dado que un diagnóstico tenga el mismo alcance de una auditoría y pueda, incluso, generar resultados similares a los de una evaluación sin que el alcance sea el mismo. En idéntico sentido, la medición puede ser vista como la herramienta utilizada por el director de comunicación para realizar su diagnóstico o auditoría. Eso sí, en todos ellos convergerán las mismas herramientas de recolección de datos fundamentadas en los paradigmas tradicionales de la investigación social: las cualitativas (grupos focales, análisis documental, entrevistas…) y las cuantitativas (fundamentalmente las encuestas).
Sobre auditorías, diagnósticos y evaluaciones
- Medición de la Comunicación








