Algún autor mencionó alguna vez que en medición de la comunicación existen también los siete pecados capitales. Uno de ellos es la PEREZA, que describe como hacer sencillamente lo que nos parece más fácil.
En medición de medios masivos se encuentra fácilmente un ejemplo de este pecado. El uso del Advertising Value Equivalence (indicadores basados en costos financieros de los centímetros por columna) está aún muy popularizado porque es una manera fácil de mostrar un resultado: recortar algo, medirlo con una regla y hacer dos o tres cálculos matemáticos.
Pero sin duda el reto es mayor cuando se habla de utilizar otros estándares basados en un análisis de contenido más profundo que incluso vaya más allá de la evaluación del tono o favorabilidad. Cualquier medición basada en esos estándares requerirá más tiempo de parte de los comunicadores, más esfuerzo analítico para procesar los datos, personal con competencias más sólidas para codificar y procesar la información.








