Muchas organizaciones utilizan este mecanismo para informar sobre diversos aspectos a la opinión pública. Periodistas y comunicadores opinan sobre la eficacia de las ruedas de prensa.
Las ruedas de prensa se han convertido en uno de los mecanismos más utilizados por los comunicadores organizacionales para mantener un contacto permanente con los periodistas de la comunicación. Sin embargo, también se tiene la experiencia que indica que pueden desgastarse y convertirse en un lastre que no fortalece la gestión informativa de la empresa.
Definir este recurso expositivo es bastante fácil: una rueda de prensa es un acto informativo convocado por un organismo o entidad al que están invitados los medios de comunicación para que repliquen lo que se les informa.
Por ello, ruedas de prensa hay de muchos tipos y con relación a muchos temas. La mayoría de ellas están convocadas por instituciones públicas, otras por grupos empresariales, y en general las organizan las entidades de importancia o trayectoria que cuentan con poder de convocatoria. Los temas son variados y dependen de los intereses de los organizadores.
En algunas ocasiones son eventos que se caracterizan por ser muy sobrios y organizados, pero en otras circunstancias tanto los voceros de la entidad que abren la rueda de prensa, como los periodistas o asistentes, pueden llegar a experimentar momentos de tensión.
Para Argemiro Cortés, Comunicador Social y Administrador, quien hasta hace poco fuera Asesor de Comunicaciones de la Alcaldía de Cali, las ruedas de prensa son un recurso que sigue teniendo vigencia.
Sin embargo, plantea que para garantizar el éxito de estos eventos el comunicador encargado debe preocuparse no sólo por la acogida o la asistencia de los medios de comunicación a la convocatoria, sino primordialmente por preparar y organizar la información.
“Yo considero que las ruedas de prensa siguen siendo válidas siempre y cuando se tenga un discurso coherente, siempre y cuando se sepa qué se va a decir y cómo se va a tratar la información” opina el Comunicador.
Estas condiciones se hacen más exigentes cuando las ruedas de prensa giran en torno a temas delicados y de coyuntura, y muy especialmente cuando la organización o la entidad se ven comprometidas o cuestionadas.
Cortés, quien tuvo que sortear en múltiples oportunidades complicadas ruedas de prensa en las cuales se cuestionaba la gestión del Alcalde de Cali, Apolinar Salcedo, comenta como se preparaba en esos casos.
“Cuando son casos muy difíciles, lo mejor que se puede hacer es un simulacro de rueda de prensa. Lo que hacía era sentarme con los secretarios o los voceros y me encargaba de hacerles las preguntas más complicadas, las más difíciles, para que así ellos estuvieran preparados ante todo lo que podían preguntarles… uno debe estar preparado para que le hagan las preguntas más complicadas” afirma Cortés.
Es por eso que el ex Asesor de la Alcaldía llama la atención a los comunicadores organizacionales para que al momento de afrontar una rueda de prensa con estas condiciones, estén totalmente empapados del tema y además dispongan de otros recursos para la exposición y no valerse solamente de las declaraciones de los voceros. Cortés afirma que lo ideal es “mostrar los impactos de la información y tener material de soporte: fichas, presentación en power point, herramientas de análisis para que así mismos los periodistas no tomen la información de una manera parcializada. Los periodistas muchas veces buscan el escándalo y yo los entiendo, por eso hay que estar preparados”.
Según Cortés, para que los periodistas y asistentes a las ruedas de prensa no se desborden en los cuestionamientos, es responsabilidad del encargado de la organización haber hecho un trabajo previo por estrechar lazos y reforzar la buena relación con los periodistas y con la comunidad en general.
Del mismo modo, reconoce la labor del comunicador organizacional al capacitar a los voceros, dejándoles claro que “los periodistas siempre hacen preguntas atrevidas y que ellos no tienen por qué enojarse, no pueden cuestionarles que las hagan. Además no pueden ir con evasivas ni diciéndoles una cosa a unos y otra a otros: debe haber un solo discurso deben darles a todos la misma información”.
En su caso particular Argemiro Cortés recomienda: “Preparar a los voceros, pero la labor especial del comunicador organizacional es hacer aliados, no ver a los periodistas como enemigos, sino como amigos, tener una relación cordial y estrecha, debe esforzarse por darles un trato adecuado, por tener algo que ofrecerles. De esa manera si el periodista se siente bien tratado va a estar mucho más cercano”.
Germán Caicedo, consultor y quien durante varios años fuera responsable de procesos comunicativos en empresas del estado, sostiene que, más allá de la preparación de las ruedas de prensa, “todavía existen múltiples factores que determinan su calidad. En primera instancia, porque en nuestro medio no diferenciamos una rueda de prensa de una conferencia de prensa, ni los periodistas ni las empresas. Adicionalmente las expectativas son diferentes: una empresa desea que la exposición de sus voceros sea retomada lo más fielmente posible por los medios. Pero el periodista desea darle su propio ángulo a la información, hacer sus propias preguntas, y muchas veces ni la empresa dispone del tiempo ni la dinámica productiva del periodista le permite ahondar y profundizar sobre los temas”.
La otra cara de la moneda
Pero Ricardo Moncada, periodista del periódico El País, sostiene que las ruedas de prensa no son muy efectivas como fuente de información. “Personalmente no soy muy partidario de las ruedas de prensa, no me parece que sean muy productivas para el proceso de información; generalmente se dispone de muy poco tiempo para conseguir información, para hacer reportería, porque hay demasiados medios al mismo tiempo con la fuente a la que se quiere acceder. Generalmente se puede hacer una o dos preguntas y no se puede profundizar ni repreguntar” afirma el redactor.
Del mismo modo, Alejandro Alzate, periodista de www.caliescali.com opina que las ruedas de prensa “son eventos informativos en un nivel básico, que pueden tomarse como sinopsis del evento, más no ofrecen profundidad, dan visos y luces sobre temáticas a niveles expositivo pero sin fondo”.
Moncada sugiere a sus organizadores que contemplen otros espacios para brindar información: “Para mi es más fácil, por ejemplo cuando es una rueda de prensa anunciando un programa un proyecto de una entidad que va a desarrollar durante el año, prefiero que ellos me envíen el boletín y a partir de ese boletín veo qué me interesa y qué puedo ampliar y ya los llamo directamente y desarrollo la idea que me parezca importante. Cuando es por un personaje, igualmente preferiría poder tener así sea 15 minutos para un diálogo cara a cara con él y no estar allí en medio de la rueda de prensa porque hay muy poco tiempo de profundizar la información que uno quiere obtener”.
Sin embargo, el periodista comprende que las entidades apelen a las ruedas de prensa pues son espacios de convocatoria abierta: “Yo sé que para las entidades que la organizan es mucho más fácil tener el acceso de todos los medios a través de ella, pero creo que es mejor personalizar la información que hacerlo de esa manera, de pronto habrán cosas que si ameritan rueda de prensa, pero no todo puede resolverse de esa manera” opina Ricardo Moncada.
Los periodistas afirman que además muchos de los inconvenientes de las ruedas de prensa obedecen a factores como los retrasos en el inicio de los mismos o la larga duración, y por otro la “discriminación” que algunas organizaciones tienen con algunos medios de comunicación.
“En ocasiones, como está el directo de televisión, entonces el directo mata a radio, radio mata a prensa y así se queda uno siempre como de bulto, hay ciertas prioridades a ciertos medios” concluye Moncada.
Para citarlo como fuente o referencia: ¿Todavía funcionan las ruedas de prensa?/ Material elaborado por la Unidad de Investigación y Generación de contenidos de Táctica & Estrategia para el portal www.comunikandonos.com / Cali, 14 de Agosto de 2006.








