No puedo dar un veredicto sobre ganadores y perdedores del debate. Hay un amplio grado de subjetividad en ese proceso. Pero me atreví a hacer un análisis del duelo comunicacional vivido, que desde mi perspectiva, ganó Gustavo Petro, el candidato del Polo democrático. He aquí una relación de las victorias y pérdidas de los siete aspirantes presidenciales colombianos en el debate. Aclaro: sé que muchas de las cosas que dijeron los candidatos son recomendaciones de sus asesores de comunicación. Ellos los entrenan para que digan o no digan algo, para que evadan o acepten una pregunta. Pero siento que allí hay un problema cuando ese discurso es construido premeditadamente para ganar votos, y no necesariamente para que los colombianos los conozcan mejor.
• Los periodistas (RCN): Perdieron ampliamente. No era difícil ponerlos de acuerdo para que hubiese por lo menos un orden lógico que permitiera darle al mal llamado debate, una línea temática que ayudara a ahondar en ciertos temas. Pero ello no se logró y las preguntas terminaron convertidas en un salpicón en donde cada nueva pregunta representaba un gigantesco salto temático frente a la pregunta anterior. Perdieron también porque la primera parte del debate quisieron agotarla reviviendo el pasado crítico de los candidatos, tratando de parecer juiciosos investigadores. ¿A quién se le ocurre revivir a estas horas algo que sucedió en 1997 en la vida de Antanas Mockus (la renuncia como alcalde de Bogotá) cuando un buen periodista debió considerar también el ejercicio de perdón público que él hizo en su momento?
• El debate: Perdió porque no fue debate. Si entendemos que un debate implica confrontación, contraste de ideas, contra argumentación, la mecánica de este tipo de espacios difícilmente permitirá que los aspirantes presidenciales puedan controvertir públicamente sus ideas. Ganó porque, al menos, quiso ser una experiencia diferente utilizando diferentes modelos de intervención y enfoque, propiciando las preguntas entre aspirantes y respuestas de agilidad mental. Perdió porque las propuestas programáticas ocuparon el menor tiempo y solo aparecieron esporádicas intervenciones para hablar de generación de empleo y de la lucha contra las FARC.
• Gustavo Petro (Polo democrático): Ganó porque fue el candidato que respondió siempre lo que le preguntaron. En todas y cada una de sus preguntas enfrentó el reto de arriesgarse a resolver inquietudes incómodas, algo que no siempre hicieron los demás candidatos. Ganó porque fue el candidato que siempre respondió con tranquilidad, convicción y seguridad. Perdió porque su rostro nunca parece emocionarse ni transmitir entusiasmo. Perdió porque argumentó de manera equivocada la primera razón que dio para escoger a Clara López como su vicepresidente: por ser mujer (algo impensable en estos tiempos en los que el machismo parece superarse). Ganó porque cada una de sus respuestas fue argumentada. Ganó porque generó varios titulares interesantes: El poder del narcotráfico viene del poder de la política y no de la hoja de coca; Las FARC solo tienen dos caminos: la derrota militar o la desmovilización, y el que más sorprendió: Obama no está de acuerdo con las bases militares. Ganó porque fue el único capaz de responsabilizar directamente a Juan Manuel Santos de situaciones como las llamadas chuzadas ilegales, o los falsos positivos, así otros aseguren que se trata de un ataque personal que quita votos (ese es precisamente el debate que se necesita: examinar si los candidatos están preparados para ser presidentes, y cuentan con las competencias éticas, de sensibilidad social, de formación técnica, de conocimiento de los problemas, de claridad frente a las soluciones). Ganó porque, en su mensaje de despedida, fue el único que antes que decir lo que hará, proyectó lo que habría logrado: "Ese man fue capaz de sacar a Colombia de la violencia".
• Juan Manuel Santos (Partido de la U): Ganó porque fue contundente al expresar que no hará acuerdos con el novel Partido de Integración Nacional, PIN. Ganó porque generó un titular interesante: Prefiero perder antes que hacer acuerdos con el PIN. Ganó porque fue el único que supo presentar su hoja de vida como argumento para reforzar su experiencia para enfrentar diferentes retos. Perdió porque evidenció que el tema social no es su fuerte y se perdió en una explicación de lugares comunes cuando Sergio Fajardo le pidió que planteara acciones específicas para enfrentar los conflictos sociales que vive la mujer colombiana (embarazos no deseados, violencia familiar, etc.). Perdió porque su argumentación frente a las FARC solamente tuvo el enfoque militar, que es donde además construyó su experiencia y su reputación como posible Presidente. Perdió porque no pudo reconocer errores en la gestión del Presidente Uribe y se limitó a afirmar que su único desacierto era haber presentado mal el referendo que el gobierno perdió en el año 2003, desconociendo los pobres indicadores en muchos frentes. Perdió porque titubeó y se enredó cuando se le indagó si aprobaría un aborto para su hija. Perdió porque se mostró arrogante al sugerir varias veces que él era el más preparado y capacitado (lo cual realmente puede ser discutido y debatido si se hace un análisis técnico de su desempeño profesional y de su hoja de vida). Perdió porque no asumió la responsabilidad política de algo que sucedió cuando fue Ministro de Defensa: los mal llamados falsos positivos, limitándose a decir que él había sido responsable pero de llevar a la justicia a sus promotores y ejecutores. Perdió porque no puede desligarse de Uribe para construir su propia identidad (aunque como estrategia electoral seguramente le ayudará con votos) y lo utiliza como soporte permanente en su discurso, pues quiere cosechar el prestigio del Presidente y sus votantes, algo que las encuestas han dicho con toda contundencia que no podrá lograr.
• Antanas Mockus (Partido Verde): Ganó porque apostó a una visión diferente para enfrentar el desempleo, cuando habló de fortalecer las exportaciones que implicaran un mayor trabajo intelectual. Ganó por generar algunos titulares interesantes: Lo que permite que las FARC sobrevivan es el narcotráfico y no Chávez. Ganó por continuar apostando a la educación y a la formación en valores como rutas para enfrentar diferentes problemas nacionales. Ganó por reconocer nuevamente que fue un error haber renunciado en algún momento a la Alcaldía de Bogotá. Perdió por su falta de caballerosidad cuando Noemí Sanín le preguntó por el papel que la formación en valores tendría para enfrentar la actual coyuntura y él, antes que agradecer la oportunidad de destacarse en un tema que maneja como ninguno, prefirió marcar distancias para decir que ella pertenecía a un partido en el que valores como la igualdad no eran precisamente una fortaleza. Ganó porque es uno de los pocos candidatos que no se preocupó por “parecer” algo, que es a lo que le apuestan todos cuando asisten a un debate y prefirió la naturalidad de sus argumentos, siempre analizando el entorno, la causa y la consecuencia de las cosas (verse más inteligentes, más atractivos, más seguros, más claros, etc.). Ganó porque supo crear algunos titulares interesantes: "Los falsos positivos son el resultado de un perverso sistema de estímulos".
• Noemí Sanín (Partido Conservador): Ganó porque asumió el riesgo de fijar una posición dura frente a un tema conflictivo: aseguró que no dudaría en fijar restricciones a los medios si con ello garantizaba la vida de los rehenes, en una eventual situación de terrorismo. Ganó porque dio una respuesta concreta al tema que más se le enrostra, su capacidad para trabajar con diferentes gobiernos sin importar el partido político; su argumento de que las relaciones internacionales son una política de Estado y no una política partidista (siempre fue o canciller o embajadora) fue claro. Ganó porque fue la que demostró siempre mayor entusiasmo y convicción en las respuestas que dio. Perdió porque no fue directa cuando se le indagó cómo destrabar el proceso de justicia y paz, pues su respuesta apuntó a describir cómo fortalecería la justicia (temas relacionados, pero preguntas diferentes). Perdió porque tampoco fue capaz de comprometerse con una visión de los errores del gobierno de Uribe (la crítica no debe ser vista como deslealtad) y se limitó a plantear lo que ella cambiaría o mejoraría. Ganó porque a pesar de no ser directa en el principio, sostuvo que aceptaría un eventual matrimonio homosexual de un hijo. Ganó porque supo crear algunos titulares interesantes: "Garantizo la reelección de la seguridad democrática; Para crear empleo se necesita que con el tanque llegue el tractor".
• Germán Vargas Lleras (Cambio Radical): Perdió porque siempre se vio como el más nervioso e incómodo de los siete candidatos. Perdió porque la primera parte del debate no logró mirar a la cámara y no lograba que los televidentes observaran ni su expresión, ni su rostro, ni sus ojos. Perdió porque la pregunta que debía hacerle a su contrincante Rafael Pardo la convirtió en un evento en el que él le obsequiaba a Pardo su programa de gobierno y éste debía regalarle algo (todo un enredo que lo único que logró fue que desaprovechara el tiempo que tenía). Ganó porque fue el único candidato al que no le dio temor enjuiciar al Presidente de Venezuela por su papel como cómplice y promotor de las FARC, algo que todos los colombianos piensan, creen o saben, pero que por estrategia diplomática ningún otro candidato quiso tocar. Perdió porque la mayor de las veces se excedió en el tiempo que tenía para responder las preguntas, sin poder adaptarse al tiempo fijado en las reglas de juego. Ganó porque en las preguntas cuyo objetivo era responder SI, NO y por qué, fue el único que asumió a cabalidad el riesgo, afirmando que no estaba de acuerdo con la pena de muerte a violadores.
• Sergio Fajardo (Compromiso ciudadano): Perdió porque convierte su mano izquierda en una especie de gancho o garra tipo cangrejo que amenaza todo el tiempo con agarrar la nariz de los televidentes, algo que sobresale más en un plano medio como el que se utilizó en casi toda la transmisión. Perdió porque nuevamente se vio con evasivas para hablar de los supuestos tratos realizados con grupos paramilitares durante su paso por la alcaldía de Medellín, explicando que todo se hizo con transparencia pero nunca dando una respuesta contundente (como decir por ejemplo: No hice esos acuerdos). Ganó porque reconoció su traspiés político en las últimas elecciones, aunque perdió por no reconocer que fue un error y un acto de soberbia (más allá de sus explicaciones) no haber trabajado conjuntamente con los llamados Tres Tenores (los ex alcaldes de Bogotá Mockus, Peñalosa y Garzón). Ganó porque asumió un reto sin dudarlo: crear el Ministerio de Salud. Ganó por ser uno de los pocos que habló de emprendimiento para enfrentar el desempleo, cuando los demás candidatos se dirigieron a la solución tradicional (inversiones en obras públicas y vivienda). Ganó porque supo crear algunos titulares interesantes: Nunca he ofendido a Chávez ni en público ni en privado. Ganó porque aunque no lo hizo con la contundencia de Mockus, sí explicó su alineación con la segunda reelección, cuestionando de paso la tercera. Perdió cuando, fiel a su estilo de no confrontar, no quiso decir cuál, en su criterio, ha sido el peor Presidente que ha tenido Colombia.
• Rafael Pardo (Partido Liberal): Ganó porque supo explicar que su retiro del uribismo se dio paralelamente a la visión crítica que asumió frente a la presencia del paramilitarismo en la política colombiana. Ganó porque reconoció el error de haberse comprometido a su paso por el Ministerio de Defensa (1990) con haber fijado una fecha para derrotar a las FARC, lo que por supuesto no se cumplió. Perdió porque su rostro nunca pudo demostrar entusiasmo e interés en lo que estaba diciendo, algo que se agrava cuando en muchos momentos se vio nervioso e inseguro. Perdió porque nunca pudo ser natural: debe ser magistral, formal, poco espontáneo en sus declaraciones. Perdió por no comprometerse a cuestionar las ambigüedades de la política internacional del presidente de Brasil, Lulla da Silva (silencio frente a Chávez, cuestionamiento a los presos cubanos, desconocimiento al presidente electo de Honduras). Ganó porque supo salir de la trampa que le quería colocar Germán Vargas cuando le hizo un regalo inesperado antes que una pregunta (su plan de gobierno) y enredó a Vargas con el argumento de que él no estaba todavía en los tiempos de Internet.








